Insecto Corteza

Encuentra diferentes especies de insecto corteza con uno de los camuflajes más sorprendentes del mundo. Ejemplares sanos, resistentes y fáciles de mantener, ideales para quienes buscan una mascota exótica discreta y fascinante para su terrario.

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¿Qué es un insecto corteza?

Un insecto corteza es un fásmido que imita la corteza o la madera seca de los árboles, con aspecto rugoso y tonos marrones o verdosos. Se diferencia así del insecto palo, que imita una rama fina. Es uno de los tres grupos de fásmidos, junto al insecto palo y al insecto hoja. Como ellos, el bicho corteza es herbívoro, tranquilo, silencioso y no pica ni muerde.

Los insectos corteza que criamos en España proceden de islas tropicales. Por ejemplo, el Sungaya aeta, antes conocido como Sungaya inexpectata, es originario de Filipinas y tiene una gran variedad de colores y patrones, del verde al marrón. El Lamponius guerini viene de Guadalupe, en el Caribe, y tiene una curiosidad: su color se oscurece ligeramente al anochecer. Los dos se consideran especies resistentes, aptas tanto para principiantes como para coleccionistas y proyectos educativos.

¿Cuánto vive un insecto corteza?

Un insecto corteza vive en total entre un año y medio y casi dos años, más que la mayoría de insectos palo. El desarrollo de ninfa a adulto dura unos 5 meses: la ninfa del Sungaya aeta nace con 1,5 cm y hace 5 mudas en los machos y 6 en las hembras. Después, según las fichas de nuestras especies, el adulto del Sungaya aeta vive hasta 16 meses más y el del Lamponius guerini, hasta 12 meses.

Por ejemplo, un Sungaya aeta que nace en enero llega a adulto hacia junio y puede vivir hasta el otoño del año siguiente. En cuanto al tamaño, los adultos de Sungaya aeta miden 6 cm los machos y 9 cm las hembras, y los de Lamponius guerini, 7 y 9 cm. La vida se acorta si la humedad no es la adecuada o si se les molesta durante la muda, cuando están colgados y son vulnerables.

¿Qué necesita un insecto corteza?

Un insecto corteza necesita un terrario vertical y ventilado de al menos 3 veces su longitud de alto y 2 veces de ancho, hojas frescas de zarza y rosal y una humedad algo más alta que otros fásmidos. Para una hembra de 9 cm, el terrario debe medir como mínimo 27 cm de alto y 18 de ancho.

  • Humedad: en torno al 80% en el Sungaya aeta y al 75% en el Lamponius guerini, con pulverizaciones y buena ventilación para evitar hongos.
  • Temperatura: aguantan 18 °C, pero lo ideal es mantenerla por encima de 20 °C, en torno a 25 °C.
  • Comida: zarza y rosal, que se encuentran todo el año, con los tallos en agua para que las hojas aguanten frescas.
  • Decoración: ramas y cortezas para trepar y camuflarse.

Todo el detalle está en nuestra guía de cuidados de fásmidos.

¿Qué especie de insecto corteza elegir?

La especie de insecto corteza más vistosa para empezar es el Sungaya aeta: es rústico, tranquilo y cada ejemplar tiene un color y un patrón distintos, del verde al marrón. El Lamponius guerini es la alternativa más sobria, en tonos marrones, igual de resistente y con un desarrollo rápido de unos 5 meses.

  • Sungaya aeta: machos de 6 cm y hembras de 9 cm, humedad del 80% y vida adulta de hasta 16 meses.
  • Lamponius guerini: machos de 7 cm y hembras de 9 cm, humedad del 75% y vida adulta de hasta 12 meses.

Las dos especies se venden por fases, según disponibilidad: ninfas pequeñas (L1-L2) desde 3 €, ninfas medianas, y machos o hembras ya grandes. Comprar ninfas es más económico y permite ver todo el desarrollo; comprar adultos permite ver desde el primer día el aspecto final. También hay un kit de iniciación de insecto corteza con terrario, sustrato, hojas secas, decoración y el propio insecto, cuando hay ejemplares disponibles.