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Bombilla spot de calor para terrarios
Precio habitual €5,95Precio habitualPrecio unitario por€7,50Precio de oferta €5,95Oferta -
Lámpara cerámica de calor para reptiles
Precio habitual €8,50Precio habitualPrecio unitario por€12,50Precio de oferta €8,50Oferta -
Manta térmica para reptiles con regulador
Precio habitual A partir de €8,50Precio habitualPrecio unitario porPrecio de oferta A partir de €8,50 -
Precio habitual €4,95Precio habitualPrecio unitario por
Precio de oferta €4,95 -
Precio habitual A partir de €2,00Precio habitualPrecio unitario por
Precio de oferta A partir de €2,00
Opiniones de clientes sobre Scale area
¿Para qué sirve una manta térmica para reptiles?
Una manta térmica para reptiles es una lámina calefactora fina que da un calor suave y constante desde la base o un lateral del terrario, sin emitir luz. Simula la temperatura del suelo, favorece la digestión y sirve como calor nocturno o como apoyo en zonas frías y en terrarios que retienen poco el calor. Además, consume poca energía.
Nuestra manta térmica lleva regulador de potencia integrado y está disponible en cinco tamaños:
- 5 W (14 × 15 cm) y 7 W (15 × 28 cm), para terrarios pequeños.
- 14 W (28 × 28 cm) y 20 W (42 × 28 cm), para terrarios medianos.
- 28 W (53 × 28 cm), para terrarios grandes.
La manta nunca debe cubrir todo el suelo: en el gecko leopardo, por ejemplo, se recomienda que ocupe entre un tercio y la mitad del suelo en la zona caliente, para que el animal pueda alejarse del calor. Tampoco conviene cubrirla con una capa gruesa de sustrato, porque pierde eficacia.
¿La manta térmica del terrario necesita termostato?
Sí: el termostato es el elemento de seguridad básico de una manta térmica para terrario, y la manta debe ir siempre conectada a uno. Una manta sin termostato puede superar los 40 °C en la superficie del sustrato, y un reptil que no puede alejarse del calor sufre quemaduras en la panza que a menudo no se detectan hasta que ya hay daño. El regulador de potencia que incluye nuestra manta ayuda a ajustar el calor, pero no mantiene una temperatura constante.
El montaje es sencillo: la manta se enchufa al termostato, el termostato a la corriente, y la sonda se fija en la zona caliente, en el punto donde el animal recibe el calor, normalmente sobre el sustrato o ligeramente dentro. Cuando se alcanza la temperatura programada, el termostato apaga la manta. El termostato digital con sonda permite ajustar de 16 a 40 °C con una precisión de ±0,1 °C. Lo mismo vale para la lámpara cerámica. Los termostatos están en termostatos y termómetros, y el montaje completo, en nuestra guía del terrario del gecko leopardo.
¿Qué bombilla de calor para reptiles elegir?
La bombilla de calor se elige según si el reptil necesita también luz. Las bombillas de calor de esta colección van en un casquillo cerámico E27, porque trabajan a temperaturas altas, y son de tres tipos:
- Bombilla spot de calor (25, 50, 75 y 100 W): incandescente de luz diurna; da calor, luz visible y UVA, y crea el punto de asoleamiento de los reptiles diurnos.
- Lámpara cerámica de calor (25 a 150 W): calor por infrarrojos sin luz, para la noche o como refuerzo en zonas frías sin alterar el descanso del animal.
- Bombilla halógena mini 50 W: calor, luz, UVA y un pequeño aporte de UVB 3.0 en formato compacto, para terrarios pequeños o como calor secundario.
A mayor potencia, más calor. La potencia adecuada depende del tamaño y el material del terrario, y siempre se comprueba con un termómetro en la zona de asoleamiento.
¿Bombilla de calor o manta térmica?
Para la mayoría de reptiles, la fuente de calor principal es una bombilla desde arriba, y la manta térmica es un complemento. Calentar desde arriba reproduce el sol: calienta directamente las superficies y crea un gradiente térmico con zonas cálidas y frescas para que el reptil elija su temperatura. Depender solo de una manta puede generar zonas de calor poco naturales.
Por la noche, en cambio, no debe haber una fuente de calor con luz, porque interrumpe el ciclo de día y noche. Muchas especies toleran bien la bajada nocturna: la pogona, hasta 18-20 °C; el gecko leopardo, entre 18 y 22 °C; y el camaleón, hasta 16 °C sin ningún calor extra. Solo si la casa es muy fría se usa una lámpara cerámica o una manta, siempre con termostato. Por ejemplo, un terrario de PVC o de madera aísla mejor que uno de cristal y necesita menos calefacción en invierno.
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